Misioneras Clarisas del Santisimo Sacramento
Galería fotográfica de apostolados de las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento

APOSTOLADOS DE LA CONGREGACIÓN

<No me basta conquistarle un alma, dos almas, miles de almas, las quisiera todas... esas pobrecitas almas de infieles que, si tuvieran quien les diera a conocer a Dios, le amarían más que muchos cristianos tibios>. Madre María Inés Teresa Arias

CLINICAS Y DISPENSARIOS

Sensible al dolor humano y atenta al sufrimiento, la misionera clarisa pone todo su empeño en el cuidado del enfermo, viendo sólo el rostro de Jesús que sufre <porque estuve enfermo...> y así no escatima sacrificio alguno, se dona por entero a ese apostolado con todo el amor que le es posible, con el único afán de aliviar su dolor, trasmitir el amor de Cristo y salvar sus almas.

Muchas de las veces ya sólo es compañera de los últimos momentos de vida para aquellos seres qeu en ocasiones ignoran el conocimiento y amor d eDios porque nadie ha sido capaz de dárselos. Cuántas veces, envuelta en esa sensación de impotencia la misionera clarisa comprende con mayor luz el amor de Dios y toma esos momentos como un don... < y entonces, con qué amorosa gratitud lo recibe el alma>, comprende que sólo por la bondad de Diso se le otorgó aquello, lo cual es un estímulo más a su celo apostólico, amor y entrega con agradecimiento.

 

CATEQUESIS

<Sembrar a Dios en las almas... imprimir en los corazones que abrazan la fe de Jesucristo un tierno amor a María santísima, a esa Madre llena de ternura...> Madre María Inés Teresa Arias

Para que el apostolado de la misionera clarisa sea fecundo, debe estar basado en la oración, en una íntima unión con Dios, que la lleva a un conocimiento de su Creador, que no podrá menos que traducirse en amor a la humanidad, a sus hermanos, para volverlos a su Dios y Padre.

La misionera clarisa emplea todas su facultades, sus sentidos, sus talentos, sus habilidades, su amor, en la conquista de las almas. Enseña las verdades contempladas, a todos aquellos que el Señor les ha confiado... <dame almas, muchas almas, dame almas de niños, de pecadores, dame todas las almas de los infieles y yo te doy mi vida... mi ser todo entero>

Que la dulce y amante Virgen María sea conocida y amada de todas las naciones

KINDER Y GUARDERIA

<Dejad que los niños vengan a mí porque de ellos es el Reino...> (Mt, 19, 13)

La misionera clarisa es custodia de esa inocencia, consciente de que la obediencia ha depositado en sus manos esas almas limpias y sensibles. Toma a cada niños con afecto maternal, velando y educándolo desde el inicio; moldea con amor, corrige con ternura y toma para sí todo lo que hubiera sacrificios a fin de darse toda por entero a su misión.

Se prepara en todos los aspectos necesarios para llevar a cabo su misión, pero ante todo en la oración. es conocedora de la fragilidad de esas almas y de la importancia y trascendencia que tendrá cada una de sus palabras y acciones. <... Que ya desde pequeñitos vayan desarrollando en su alma la virtud del celo de las almas; hay que enseñarlos a interesarse por el bien de los demás, desterrando así de sus corazones toda envidia y todo odio> Madre María Inés Teresa Arias

La misionera clarisa cifra su más grande gloria en preparar los tiernos corazones

COLEGIOS

<En los designios de Dios, cada hombre está llamado a desarrollarse, porque toda vida es una vocación; desde su nacimiento ha sido dado a todos como germen un conjunto de aptitudes y cualidades para hacerlas fructificar...>

La misionera clarisa pone todo su empeño en misterio de la enseñanza, para hacer fructifica esa semilla que ha sido sembrada en sus tiernos corazones. Dedica todas su atención a la educación y formación de quienes serán los portadores de vida a las generaciones futuras.

<Debemos pedirle a nuestro Señor mayor conocimiento del valor de las almas porque entonces noevitaremos fatigas...>

Este conocimiento impulsa día a día a la misionera clarisa a tomar este ministerio de la enseñanza como una misión en donde incrementa ese ardor y deseo que la ha llevado a la entrega total de sí misma y al abandono de sus propios intereses. Su único idela en adelante será el cuidado de cada uno de esos niños, adolescentes y jóvenes que se acerquen a ella.

Ellos también, en su inocencia, sienten la necesidad de un Dios que llene su alma.

CASAS DE EJERCICIOS ESPIRITUALES Y PEREGRINOS

<Quisiera que todos los que a nuestras casas se acerquen para buscarle, hicieran de sus almas una lira que continuamente estuviera dirigiendo al cielo los dulces, tiernos, ardientes, inefables acentos que deleitarán tus oídos, Señor, e hicieran descender a torrentes las gracias sobre ellos y sus conciudadanos> Madre María Inés Teresa Arias.

Ese afán ha llevado a la misionera clarisa a la edificación de casas para peregrinos y ejercicios espirituales, extendiendo sus brazos a las almas de distintas lenguas, costumbres y naciones, a personas que van siempre en búsquda de la identificación con su creador.

La misionera clarisa, con esa donación vivida con alegría, trasmite al ejercitante y al peregrino el amor de Dios. La sencillez con la que los sirve y atiende muestra a ellos la posibilidad de una vida plena, vivida en confianza de abandono a la voluntad de Dios.

Deja la misionera clarisa caer sus dulces notas, mezcladas siempre en una sonrisa, sirviendo no solo a la persona, sino al Cristo que se oculta.

Amarte sin fin, amarte en los corazones de todos los mortales

RESIDENCIA UNIVERSITARIA O COLEGIO MAYOR

<Es muy importante formar a las jóvenes en el conocimiento exacto de sus deberes, tanto en relación con Dios, a la sociedad, como a sí mismo y hacia los que las rodean>. Madre María Inés Teresa Arias

La residencia universitaria es para la misionera clarisa es manantial inagotable de donación continua. La misión de las jóvenes unversitarias es ese diario convivir con cada una de ellas, interesándose por sus problemas, alegrías y tristezas, formando siempre ambiente familiar, ayudando a la joven a llegar al conocimiento pleno de su existencia y dignidad de ser mujer, para que en el futuro sea portadora a su vez del mensaje del amor de Cristo, trasmitiendo por medio de cada una de las misioneras clarisas.

De esta forma la joven universitaria crece no sólo en los conocimientos propios de sus estudios, sino donación y vencimiento de sí misma, prácticando poco a poco las virtudes qeu la formarán mujer, cumpliendo con las exigencias de la sociedad actual.

Conviértenos en fuego para que abrasemos el mundo entero

JOVENES

<Tú tocarás entonces su corazón y ellos se rendirán a tu amor, entonces comprederán que bueno y susve es amar al Señor.

Gustarán de las delicias inefables de ese purísimo amor que encierra en sí todas las gracias. Madre María Inés Teresa Arias.

El corazón joven es com osuave arcilla a punto de ser modelada por la vida. La misionera clarisa moldea con amor, paciencia y constancia esos corazones qué, sedientos de veerdad, buscan a Jesús aún sin saberlo.

El joven, alma sencilla, requiere de una especial atención y exige de la misionera clarisa un corazón abierto, capaz de comprender la problemática del mundo que los envuelve y los arrastra.

No es sino por medio de una vida contemplativa en unión con su Dios, ocmo la misionera clarisa vive su misión sin límites, sin fronteras, salvando esas almas qeu Dios deposita en sus manos.

<Tus obras magníficas, Dios mío, me hablan de tu grandeza, de tu poder, de tu sabiduría, de tu amor, de tu misericordia, de tu solicitud por los hombres, de tu inmensa ternura por ellos>.

Dame almas que te amen y te glorifiquen