Vanclar

Vanguardias Clarisas (Van Clar)

  ¡SEMBRADORA DE ESPERANZA!

La Sierva de Dios Madre María Inés Teresa Arias, como el buen Sembrador, supo preparar el terreno, arrojar en él la semilla misionera, regarlo y fertilizarlo., y logró ver parte de la cosecha. Pero lo más importante fue que heredó su estilo de vida y carisma para que la obra de Dios se extendiera hasta el rincón más escondido del planeta.

Como fundadora de una Familia Misionera, integrada por las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento y de los Misioneros de Cristo para la Iglesia Universal , Nuestra Madre, como la llamamos los integrantes de la familia misionera, complementó su equipo de trabajo, hace más de 50 años, con la energía y dinamismo de los jóvenes católicos fervientes que encontraba cerca de las misioneras clarisas que comenzaban a extenderse por el mundo.

La semilla misionera que brotó de este compromiso laical, fueron los grupos de "Vanguardias Clarisas" o Van Clar como lo conocemos más comúnmente. Estos son grupos de misioneros laicos: niños, jóvenes y adultos, comprometidos con Cristo y con las obras misionales.

Al grito de «Vivir para Cristo», y el entusiasmo que viven los vanclaristas, es transmitido de generación a generación como un estilo de vida, cuyo fin es dar testimonio de vida cristiana en todo lugar y momento.

En sus visitas, la Madre María Inés se encontraba con sus vanclaristas, convivía con ellos, les daba consejos, los asesoraba y por supuesto cuando era necesario, los corregía. Todo para formarlos en el amor a Dios y al prójimo. Su personalidad impactaba a los jóvenes quienes sin dudarlo, decían sí a su invitación de integrarse como trabajadores en la viña del Señor.

La formación integral, el apostolado, la convivencia, pero sobre todo la alegría, virtud que caracteriza al vanclarista, hacen de su vida un camino para seguir construyendo la Civilización del Amor.

El sello de la Madre María Inés se puede ver día a día, en el trabajo de las misioneras clarisas, de los misioneros de Cristo, y de tantas generaciones de vanclaristas que han hecho vida el ideal de Nuestra Madrecita: «Si no es para salvar almas, no vale la pena vivir».

Son veinticinco años de ausencia física de Madre María Inés, pero sabemos que está viva entre nosotros, su espíritu nos irradia alegría, amor, ansias misioneras y un compromiso constante de salvar almas para el cielo.

Juan Guajardo Alanís, Vanclarista